Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima
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Descubrir la infertilidad
Miedos y culpas

A pesar de ser conscientes de que la infertilidad es un problema común, la capacidad de tener descendencia suele darse por sentada, de modo que la noticia de la infertilidad suele ser inesperada, provocando sentimientos difíciles y emociones incómodas.

Hacer frente a la infertilidad hace necesaria energía tanto física como psicológica, y es importante que tu pareja y tú estéis preparados para las emociones que vais a experimentar.

Algunos de los sentimientos más comunes son el shock inicial ante la noticia y la posterior negación del problema. También es común el sentimiento de culpa e ira, pero lo importante es saber que no estáis solos.

Descubrir la infertilidad
Cómo afecta a la pareja

Ante un problema de infertilidad, las parejas normalmente responden de formas diferentes, dependiendo de la personalidad y los mecanismos propios de afrontar situaciones complicadas.

Puede que uno de los miembros de la pareja se sienta esperanzado y optimista mientras que el otro puede estar desanimado y con actitud más negativa.

También es común que cada uno de los miembros de la pareja se guarde para sí mismo sus emociones buscando proteger a su pareja de los sentimientos dolorosos, por todo ello, la comunicación dentro de la pareja es fundamental ante un problema de infertilidad y el posterior tratamiento.

También suele ser beneficiosos hablar con otras parejas que sufren el mismo problema y de ese modo poder encontrar un apoyo alternativo y con el que identificarse ante las posibles diferencias de afrontar el problema que por cuestión de género suelen darse.

Cómo afrontar un tratamiento de fertilidad
Apoyo psicológico

Aceptar que es necesario acudir a un tratamiento de fertilidad suele ser un una emoción difícil de gestionar, pero además es importante estar psicológicamente fuerte para hacer frente a dicho tratamiento.

Por ello, en el ponemos a disposición de nuestros pacientes los mejores profesionales en psicología, preparados para brindar apoyo y ayuda a lo largo del proceso.

Con qué me voy a enfrentar
Descripción del procedimiento

Quedarse embarazada no es tan fácil como parece. Tras un año de relaciones sexuales frecuentes no protegidas se debería hacer un estudio de esterilidad para determinar la causa por la que una mujer no se queda embarazada. Cuando dicho estudio es normal, algo que se puede resumir en tres conceptos: el semen tiene la concentración y movilidad adecuadas, la mujer una exploración anatómica del aparato reproductor y funcional del ovario normal. Es lo que se conoce como esterilidad de origen desconocido. Hasta un 20% de las parejas que consultan por esterilidad se engloban en este grupo.

Los centros que tienen unidades de Reproducción Asistida son el lugar idóneo para estudiar su problema y asesorarles debidamente. En ellos un grupo de especialistas estudiarán su caso, propondrán una serie de pruebas para usted y para su pareja y plantearán las posibles soluciones. Las pruebas son, en general, sencillas: examen ginecológico, ecografía para ver su útero y sus ovarios, análisis del semen, análisis de sangre para conocer su estado hormonal.

Teniendo en cuenta que el ciclo femenino es de 28 días y que las pruebas han de hacerse en días concretos del ciclo, este sería el tiempo mínimo de demora para tener un diagnóstico. A medida que vamos teniendo los resultados de las distintas pruebas puede presentarse la necesidad de ampliar el estudio. Este hecho puede hacer que la demora se prolongue, si bien sucede rara vez.

La Ley te autoriza a tenerlo siempre que seas mayor de edad y competente psíquicamente. La inseminación artificial con semen de donante es la mejor solución. Para ello se ha de hacer un estudio previo de tu capacidad de ovular y de la permeabilidad de tus trompas de Falopio. Se puede hacer dentro de tu propio ciclo si ovulas normalmente. Pero se obtiene mejores resultados induciendo ovulaciones y haciendo las inseminaciones dentro del útero en el momento de tu ovulación. El procedimiento es muy sencillo y es indoloro.

En este momento ya han nacido en el mundo varios millones de niños por este procedimiento. Se ha estudiado minuciosamente este problema y no se ha detectado aumento de riesgo en la descendencia ni en la evolución posterior de los niños. Hemos de tener en cuenta que aunque el procedimiento sea inocuo para el bebé nacen en el mundo casi un dos por ciento de fetos con malformaciones y con defectos.
Esa es la cifra con la que hemos de contar, tanto si se trata de embarazos espontáneos como de embarazos por FIV.

Las claves del éxito de la Inseminación Artificial residen en una buena indicación. En las mejores situaciones (semen normal, trompas permeables y ovulación inducida y controlada) el porcentaje de embarazos por intento no supera un 14 por ciento. Ello quiere decir que la probabilidad de conseguir un embarazo a tres ciclos de tratamiento se sitúa en un 42 por ciento. Es muy importante señalar que las probabilidades de embarazo en el cuarto, quinto y sexto ciclo de tratamiento se reducen de una forma drástica, por lo que no recomendamos hacer más de tres ciclos. Como todo en Biología no debemos hacer aseveraciones rotundas.

En Biología no existe el nunca ni el siempre, se ha de hablar de probabilidades. Estas probabilidades varían ampliamente dependiendo de otros factores. Por ejemplo: las probabilidades de embarazo con inseminación artificial después de los 40 años son inferiores; las probabilidades cuando hay un semen regular son también muy bajas. Intenten pues tres ciclos. Si fracasan hay que cambiar a otras técnicas más eficaces y más rentables.

Con las técnicas actuales las cifras de éxitos por cada ciclo de tratamiento se sitúan cerca del 40 por cien. Pero las probabilidades de embarazo varían ampliamente dependiendo de otros factores. De estos factores, el más importante, es la edad de la mujer. Las probabilidades son superiores al 40 por ciento en parejas en que la mujer tiene menos de 35 años y descienden a cifras menores de 10 por cien en mujeres de 40 años o más. Por ello podemos concluir que en tres ciclos (aproximadamente tres meses) se deben de embarazar mediante Fecundación In Vitro el 100 por cien de mujeres menores de 35 años. Por encima de esta edad se han de considerar otros factores. De estos el más importante es la RESERVA OVÁRICA. Las mujeres que más “óvulos” conservan en sus ovarios son las que tienen mejores perspectivas de embarazo a pesar de la edad. No obstante, dadas las bajas cifras de embarazo que hay después de los 40 años, se han de considerar otras opciones con mejores cifras de éxito (la ovodonación garantiza una cifra de embarazos por ciclo cercana al 50 por cien, con menos riesgo para la mujer).

Resultados

Ciclo FIV-ICSI

FIV-ICSI

Único embrión

Mujeres <35 años

Mujeres 35-39 años

Mujeres => 40 años

OVODONACIÓN

FIV-ICSI

Único embrión

Mujeres <35 años

Mujeres 35-39 años

Mujeres => 40 años

INSEMINACIÓN ARTIFICIAL CONYUGAL (IAC)

FIV-ICSI

Mujeres <35 años

Mujeres 35-39 años

Mujeres => 40 años

INSEMINACIÓN ARTIFICIAL SON SEMEN DE DONANTE (IAD)

FIV-ICSI

Mujeres <35 años

Mujeres 35-39 años

Mujeres => 40 años

GESTIÓN POR CICLO

GESTIÓN POR TRANSFERENCIA

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